..::.. FRANCISCO VALENCIA ..::..

Entrevista a Francisco Valencia. Canal 7.

Posted Marzo 10th, 2010 by admin

Sirva éste cuento para tiempos difíciles……

Posted Febrero 24th, 2010 by fvalencia

HASTA LOS NERDS

Era demasiado bueno para ser cierto. ¡Por fin mi hijo dejaba las drogas! Traté de guardar la calma y escucharlo. Joaquín hablaba con la serenidad de un hombre maduro. A sus 22 años ya lo habíamos internado 2 veces en un costoso centro de rehabilitación. Mi mujer y yo descubrimos que nuestro hijo consumía cocaína cuando, 5 años atrás, dos jóvenes mafiosos lo golpearon, casi hasta matarlo, en las escaleras que hacen la función de entrada a nuestra casa. Ya hospitalizado, nos confesó que les debía dinero; Joaquín no solo consumía droga, también la distribuía entre sus amigos.

-Lo digo en serio papá, ya dejé la droga.
-¿Qué te hizo tomar ésta decisión hijo?
-Desde que la legalizaron, ya no está de moda. Ahora cualquier nerd la puede conseguir en las farmacias registradas. Creo que me daba más placer la adrenalina que sentía al conseguir cocaína en un antro, que el hecho de consumirla.

Las lágrimas corrían por mis mejillas, hacía mucho tiempo que no lloraba.

-¿Por qué lloras papá?
-De felicidad hijo, de felicidad.

¡Despierta, México!

Posted Noviembre 1st, 2009 by fvalencia

Estaré publicando pensamientos (esperando que nadie lo tome personal) que, desde mi humilde punto de vista, puedan ser “granos de arena”, arena mexicana, que acomulados con las ideas y esfuerzos de mis compatriotas que están cansados de la falta de justicia, sirvan de consejo a nuestros líderes que auténticamente busquen hacer de nuestro Mèxico, esa patria anhelada de paz, , justicia, trabajo y armonia.

La Suicida Patria

Posted Noviembre 1st, 2009 by fvalencia

La Suicida Patria

¿Quién iba a decir que México se suicidaría?
Olvidamos, la gran mayoría de los mexicanos, que eso tenemos en común; que somos mexicanos.
Desde mi trinchera, casi literal, veo con tristeza y desesperanza cómo mi país busca, y casi logra, la, al parecer, anhelada muerte.
Nací entre mexicanos, crecí entre mexicanos, lloré entre mexicanos, grité eufórico entre mexicanos; soy mexicano. Incrédulo, veo, más bien, leo, que día a día un mexicano mata a otro mexicano. Hasta ahora, el enemigo, el asesino, y al final suicida, es un mexicano.

Que no olvide aquel narcotraficante que al matar a un oficial o a un competidor, al final está aniquilando a un mexicano. Y, que grave en su mente el soldado que mata a un presunto delincuente, que es a un mexicano a quien el destino le llevó a quitarle la vida.

No digo que un individuo pueda estar encima de nuestro código jurídico; no, no busco, insisto, el justificar a un delincuente. Pero si llamo a cada uno de mis compatriotas mexicanos (sin preocuparme su situación jurídica) a que recordemos que somos hijos, todos, de México.

Exhorto a aquellos intelectuales, políticos, delincuentes, policías, soldados, líderes de opinión, a recordar que una agresión a un mexicano, es una agresión a la Patria misma; justificada o no.

¿Qué porcentaje de la producción y tráfico de estupefacientes “sirve” al consumo nacional? No lo se, ni idea tengo.
México no solo es nuestra Patria, es también, nuestro educador. Si un mexicano, por decisión propia o ajena, ingresa a las filas de la delincuencia, no olvidemos ¡No! que México mismo educó, y orilló, a ese connacional a decidir su profesión y destino.
No juguemos al “justo” por el simple hecho de contar con una educación privilegiada, me incluyo.

No pretendo, repito, justificar el crimen; simplemente amanecí recordando que soy mexicano.

Reciba un fraterno saludo usted, mexicano, de un mexicano. Y no olvide, usted, orillado a asesinar, justa o injustamente, que es a un mexicano, hijo de su misma Patria, a quien asesina. No suicide a México.

Con afecto,
Francisco Valencia Sandoval, mexicano. Guadalajara, Jalisco, México; Octubre de 2009.

Huelga Loca

Posted Octubre 26th, 2009 by fvalencia

-¿Qué pasa? ¿De dónde vienen esos gritos?
-¡Huelga, Don Gregorio! -¡Los trabajadores han estallado una huelga!
-¿Qué dices? ¡No lo creo! Pero, si todo va sobre ruedas en la fábrica. ¡Nunca estuvimos mejor!
-No se ponga a indagar. ¡Lo voy a sacar de aquí! Al parecer hay brotes de violencia en el área de fundición. Si a alguien se le van a echar encima, es a usted. ¡Venga, vámonos!
-¡De aquí no me mueves! Ésta fábrica ha sobrevivido a tres generaciones. Y, miles de personas han forjado su vida profesional y el bienestar de sus familias aquí mismo… Mi buen Juan, fiel administrador, ¡vete! ¡Y rápido! Diles a todos los trabajadores administrativos que se retiren ahora que pueden. Que no se preocupen por su salario, yo me encargo de ello.

Juan no insistió; después de despedirse de Don Gregorio fue hacia las escaleras y se escabulló acompañado de sus 2 asistentes.

Don Gregorio simplemente se sentó en un cómodo sillón de su sala de juntas y esperó, con paciencia y valentía, los acontecimientos a venir.

Transcurrieron unos 20 minutos hasta que golpearon violentamente la puerta. Con mucha calma, aquel hombre sexagenario abrió las puertas de su despacho. Unas 15 personas, hombres y mujeres, gritaban al unísono: ¡Huelga! ¡Huelga! ¡Muerte a los patrones!

Don Gregorio reconoció en el tumulto a la señora que todas las mañanas aseaba su oficina; de hecho, la consideraba una amiga casi íntima, ya que en sus pláticas matutinas que llegaban a sostener, compartían sus alegrías y pesares del día anterior. Sintió tristeza, mucha…

-¿Qué sucede margarita? ¿Qué hice mal?

La señora encargada de la limpieza expresó culpabilidad en su rostro: lentamente, se alejó de la multitud.

Fue un golpe seco en la nuca, que uno de los trabajadores huelguistas le propinó con una llave Stillson. Perdió el conocimiento al instante…

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8 años después…

Reconoció a su esposa. Aunque algo había cambiado considerablemente en ella. Tenía un mechón de canas que, elegantemente, cubría parte de su frente. No pudo hilvanar palabra alguna. Volvió a dormir profundamente…

……………………………

Escuchó una voz femenina que, dulcemente, lo invitaba a despertar.

-¿Por qué me siento tan cansado? Y, ¿Quién es usted, señorita?
-Don Gregorio, está usted despertando de un estado de coma profundo. Le explicaré sin rodeos. Ya son ocho años los que ha permanecido inconsciente. Todos los trabajadores del hospital consideramos que fue un milagro, cuando hace unos días su esposa nos informó que lo había visto abrir los ojos.
-¡Mi esposa! ¿Dónde está Elena?
-Lo espera con sus hijos en la sala de visitas. Escuche, Don Gregorio, debo advertirle que muchas cosas han cambiado desde aquél trágico accidente en su fábrica.
-Elena no tenía una sola cana. Entonces, no ha sido un sueño…
-No, Don Gregorio, no lo ha sido…

………………………….

Ya eran dos meses que estaba en reposo en el departamento donde vivía Elena. Era un sencillo piso con 2 recamaras y una pequeña sala que hacía también la función de comedor; además de albergar una pequeña y modesta cocina integral.

Su esposa le contó detalles de lo acontecido desde el estallamiento de huelga. Un subjefe de mantenimiento lo había golpeado (como ya lo relaté) con una llave del taller.

Elena y sus hijos decidieron mantenerlo vivo artificialmente hasta que despertara; o, en su defecto, expirara.

Seguía impactado con las descripciones que su esposa le daba de lo sucedido en los últimos 8 años. El líder sindical había azuzado a los trabajadores hasta convencerlos de que su patrón era un explotador. Estalló una “huelga loca”. El complejo industrial había permanecido cerrado por 3 años. El líder se salió con la suya; constituyó una cooperativa para así adueñarse de la fábrica.

Cinco años después de iniciar operaciones, el negocio quebró. Los nuevos cooperativistas no consiguieron administrar adecuadamente la operación.

Don Gregorio, aún más triste, se enteró que los trabajadores (como, tristemente es común) se quedaron sin patrimonio. Y, para empeorar las cosas, no conseguían trabajo ya que su pasado huelguista relucía una vez que los posibles empleadores investigaban sus antecedentes.

El susodicho líder se embolsó las cuentas por cobrar. Y, ¡vaya que fue una suma considerable!

………………………….

En el pequeño departamento de Elena y Don Gregorio, celebraba toda la familia la Noche Buena. El feliz matrimonio, sus 5 hijos y 15 nietos

Cuando estaba la familia repartiéndose los humildes regalos; de pronto, un rayo de felicidad iluminó el corazón del antiguo empresario y, cargando a su más pequeño nieto, miró a Elena, y alzando la voz (con un rostro de alegría indescriptible) dijo- soy el más feliz obrero, ahora que trabajo como montacarguista en la fábrica cementera, éstos años han sido los más felices de mi existencia

Secreto de Familia

Posted Diciembre 5th, 2008 by fvalencia

—Abuela, háblame de tu abuelo. ¿Cómo se llamaba?
¿Emiliano?
—Sí, ese era su nombre. ¿Y qué te picó ahora? ¿Andas
con lo del árbol genealógico?
—No, Abue, estoy tomando un curso de escritura
creativa. Tengo la tarea de narrar un relato extraordinario
que tenga que ver con mi familia. No se me ocurre nada.
Pero recuerdo que alguna vez me hablaste del tatarabuelo
Emiliano, al que fusilaron en la Revolución.
Percibí una mirada de asombro en la abuela. No estaba
acostumbrada a hablar de temas del pasado. Creo que
sintió algo de vergüenza o quizá miedo. Las historias del
tatarabuelo eran muchas. Dicen mis tíos que era un personaje
misterioso. No se sabía mucho de él. En aquellos
tiempos se creían muchas cosas. Siempre he sospechado
que hay algo de sobrenatural en la historia de mi antepasado.
—¿No puedes escribir sobre otra cosa? Por ejemplo,
¿de las presas que construyó tu abuelo? Él tiene muchas
aventuras que contarte.
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El Anillo de la Señora Hastings

Posted Diciembre 1st, 2008 by fvalencia

La señora Hastings era una anciana muy distinguida.
Aún conservaba algo de su juvenil belleza. Medía, por
lo menos, más de un metro ochenta centímetros, era
delgada; pero no sólo era la altura y su particular belleza lo
que había llamado mi atención. En uno de sus dedos, tenía
un anillo con el diamante más grande que hubiera visto.
No sé mucho de joyas, pero les aseguro que éste tendría
todos los quilates que hacen costoso a un diamante.
Era famosa por su excentricidad. Dicen que estaba
loca. Temí que la razón por la cual había sido invitado,
fuera por algún capricho de la señora y que de alguna
forma, me hiciera quedar en ridículo. Tuve el presentimiento
de que algo raro estaba por suceder.
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Ojos Pelones

Posted Noviembre 29th, 2008 by fvalencia

ES muy temprano, tal vez demasiado temprano, pero
aquí estoy con los ojos “pelones”. Anoche de verdad,
la pasé muy bien, no puedo dejar de pensar en ella…
Sus grandes ojos, a veces muy cerrados, a veces muy
abiertos. Su pelo siempre en movimiento, sin ritmo
constante, pero sí con una gracia que pocas veces se ve
en el cabello de una mujer. Creo en verdad que lo que
más llamó mi atención, fue su pelo.
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